Viernes 13 reta a los jugadores a defender el campamento del asesino en serie Jason Voorhees. El objetivo principal es moverse por el gran mapa, dar con el asesino y derrotarlo antes de que se agote el tiempo.
El juego incluye seis consejeros jugables, cada uno con distintas estadísticas de velocidad, salto y ataque. Para sobrevivir a los ataques de Jason, los consejeros buscan por las cabañas armas útiles como antorchas, cuchillos y hachas.
La jugabilidad alterna entre la exploración de desplazamiento lateral y secuencias dentro de las cabañas. Los jugadores también deben vigilar de cerca la salud de los consejeros, ya que la muerte provoca la pérdida permanente del personaje a lo largo del ciclo de tres días.
Conocido sobre todo por su Jason con paleta de colores intercambiada y por la estructura no lineal de su mapa, el juego destaca como un temprano y experimental intento de survival horror en el hardware de NES.