En Looney Tunes: Sheep Raider, Ralph Wolf ocupa el papel principal con la misión de robar ovejas mientras se mantiene un paso por delante del siempre atento Sam Sheepdog. Lograrlo implica pensar con anticipación y hacer un uso inteligente de las herramientas repartidas por el entorno.
El juego incluye más de 15 niveles únicos basados en los clásicos cortos. Para superar obstáculos y sistemas de seguridad, Ralph se apoya en una variedad de equipo ACME, como mochilas propulsoras, botas con muelles y disfraces.
La jugabilidad se centra en el sigilo y la resolución de puzles, y requiere una buena sincronización para colarse entre las rutas de patrulla de Sam Sheepdog. Cada nivel pide combinar los objetos adecuados de la manera correcta para llegar a las ovejas sin ser visto.
Looney Tunes: Sheep Raider destaca por su auténtico estilo visual cel-shaded y por un doblaje que conserva el tono de las caricaturas originales de Warner Bros.